Por JOSÉ ANTONIO GUTIÉRREZ CABALLERO.

Raúl Ciro Pirenaica, o Troll Blanco, me da igual, entré aquí para un saludo, por mera casualidad, y mire Usted lo que hago, para no variar… Pues leí su comentario y no lo puedo dejar. Quiero decirle que no hay que tener blog para pensar y apoyar alguna idea, que nos parezca genial, e incluso hasta convocar muchos otros a lograr la anhelada libertad. Este empeño es quien nos hace grandes hombres de verdad, pues dejamos las rencillas y la individualidad para poder encontrar la ansiada pluralidad, la reconquista de un sueño, y las banderas que han de ser como los juguetes, rompecabezas de armar, que un mal día abandonamos, o un buen día, quién dirá, si lo que a menudo hacíamos era no saber jugar, y enseguida llegaría aquel que supo enseñar que la vida no era un sueño y sus héroes jamás, porque inventaron historias que tuvimos que dejar, por suerte para nosotros, pues nos iba a ir tan mal, que al menos por no creerle ni dejarnos consagrar, no aceptamos su bautismo y nos pudimos salvar.

Ahora de eso se trata, de no creerle jamás y comenzar nuestra hazaña de llamar, amar e izar los sueños como banderas, que nos representarán en La Habana o en Viet Nam, porque de eso se trata de que no queremos más un tirano en nuestra tierra,
ni tampoco mendigar lo que es nuestro y merecemos porque ésa es nuestra ciudad y aquellos nuestros hermanos que no van a soportar no haya internet, las medidas de un período especial que nos separó del mundo y nos pudo hasta matar, sólo porque en esas mentes lo que tienen es mortal, que no los salva ni el chino médico en su capital, ya que buscamos lo justo, pero nunca suplicar a ésos que no nos dejaron ni siquiera protestar aquí, allá o acullá, porque ya estamos cansados de su infinita maldad disfrazada de quimera, si no hubo bienestar, cuando los nuestros miraban del otro lado del mar cómo iban y venían, entre promesas y tal, con la barriga vacía y la boca, pues ni hablar, mientras para los turistas era todo un carnaval: Que ustedes no tienen culpa lo sabemos, pero anjá, quién dijo que soportarlo era una meta vital y nuestra razón de ser sería un plan quinquenal. En semejante cabeza bien podríamos estar, pero ni el pueblo es azúcar ni las vacas pueden más, y aunque la historia es antigua nadie lo puede aguantar, por eso la gente grita, bullanguea, vienen, van,
y es que nadie lo soporta ni se lo puede tragar: Semejante indigestión es la que hace vomitar a un pueblo que no se aferra tampoco a la otra mitad. Es triste, aquí se lo digo, con la purita verdad de quien le cuenta sus penas para no llorar jamás. Pero más triste es dejar a aquellos de por allá y pensar que un día el camino se les tiene que arreglar, porque eso es tan indolente como apenas soportar que dios le dio su destino y ellos tienen que jurar pleitesía de la buena, hasta reconsiderar que la vida es una sola, y que se vive no más con la mirada bien alto y las manos en el pan, pues mañana no sabemos si no hay o nos lo dan por la libreta, qué triste lo que predica ese San, para luego criticarnos y sacar algún refrán, porque de lo que se trata es vivir y nada más con privilegios que marcan su prehistoria moral, pues cubren sus mil mentiras acusando al tío Sam.
Esta es la mejor manera que pudimos encontrar de cantarle las cuarenta frente a ustedes y demás pueblos que siempre han sabido que es la mejor potestad cuando un bloguero termina de escribir a voluntad sobre una historia que duele, aunque se asume, a pesar, para irnos acercando a la nueva realidad que decretamos ahora con entera libertad, aunque hay que resolverla del otro lado de allá, no en la orilla donde estamos, noventa millas detrás, sino en el frente culpable del Malecón peatonal, para que todos sepamos que la única verdad es mirar a Cuba libre y el pabellón nacional ondeando miles de historias que nos vamos a llevar,
para tatuar los contenes y muros de la ciudad con el alma de los seres, que contra su voluntad tuvieron que irse burlando a la patria potestad; hasta otros que saliendo se quedaron en el mar, y de ésos poco sabemos, y ya nunca volverán, salvo en la marea alta de la espuma natural, que concentra sus burbujas para hacerles un ritual, tan mágico e iridiscente como un fuego artificial que cubre toda la tierra de un modo espectacular, entre luces y banderas que otras manos retendrán, para hacer un homenaje tan divino y tan astral, tal como ellos se merecen en su patria sideral. Por ellos nos acercamos a la propia realidad, para amarla, seducirla, criticarla y continuar, educarla, conmoverla, saludarla y convocar a los muchos que están vivos en sus casas y saldrán para abrazarnos y vernos en la entrada de un portal, una plaza, en algún parque o en el raído vitral, que se ha quedado esperando, como esa teja
de umbral para mirar que su suerte se la podamos cambiar, mientras otros que nos siguen ahora extienden su cordial mano segura y amiga, callosas de trabajar, pero plenas de entusiasmo porque pudieron triunfar como el coro de esos ángeles que comienzan a cantar desde el agua, y que ya llegan a llenar la Catedral: Campesinas, guaracheras, con muchachas de ciudad, se unen a las jineteras, y nos arman un ritual, donde todos participan, y todos bailan y beben, y algunos gozan sin par, pero al centro colosal deambula nuestro Liborio, que ya no va a desfilar como si fuera un fantasma, en una marcha nupcial, en que no se casa nadie, ni hay fiesta, ni capital, para que tome las riendas del país, que ya es igual a cualquiera de los otros, porque todos votarán en suprema democracia, con boletas que serán, no un embuste, ni falacia, sino un signo singular, que entre múltiples partidos gane el voto popular, de un candidato que es nuestro, como será nuestro el pan,
los hoteles, las iglesias, y también el tren y el mar, para que nadie nos diga tengo lo que no me dan, sino miro lo que tengo y lo cuido con afán, porque si yo no lo tengo, tampoco ellos lo tendrán.
Esa es la ley más reciente del beneficio social, pues quien cuida lo que tiene y no acepta más que dar, siempre conserva la fuerza de la infinita bondad, si no hay que pedir, ni debe hombre alguno censurar a aquel que pide y no quiere ofrecer lo que tendrá, por el otro que teniendo todo lo quiere entregar, cuando un tercero decide sembrar para ser capaz de unir su sudor y el alma como una ostia real, que enaltece hoy al trabajo cual un don universal que todos necesitamos para poder prosperar, y no haya nunca tiranos, que nos quieran arrancar el poder de ser hermanos con la eterna libertad de ver a nuestra familia y vivir como el que más.
Ahora voy, Troll Blanco, a continuar y a nombrar los pasos de aquellos otros que vendrán a continuar, con los nuevos el camino que los va a resucitar. Yo me siento muy feliz, porque estoy haciendo ya otra vida singular, conociendo a más amigos, la familia que no está, y los múltiples vecinos que no quieren saludar, porque viven otra historia y ésta es otra humanidad.
Usted es como algunos otros, que nos siguen sin cesar, o como aquellos, sin duda, que tal vez nunca se irán, ni sabrán de Yoanis, Eddy, Añel; de Margarita o de Manny; del Cabeza de Puerco o David; de José Ramón y Josán, sin excluir a nadie más, que la patria también nos hizo guiños, y nosotros, como los enamorados que se van, retornamos de nuevo a la Ciudad, Ciudad de las Banderas, mi ciudad, con una fuerza tan arrolladora y tierna, que logramos fundar un nuevo Malecón entre las garras del diente de perro que nos quiso denostar, censurar, arruinar, madrugar, y por ahí muchísimos más ar, pero que no podrán devolvernos jamás aquella Isla dulce, tranquila y visceral, la más hermosa que vieron ojos humanos jamás, pues también los hijos suyos y los míos, retendrán, aquellos grandes recuerdos, que en su mente viajarán; al igual que nuestros nietos, le aseguro la verán, porque aunque hoy estemos, justo en la mitad del mal, ese círculo vicioso, que ellos mismos crearán, los está ya consumiendo, y de seguro no van a salirse con la suya, ni con la de otros, que han mantenido su estrategia del dime y el qué dirán, cuando el universo todo está ya en un nuevo plan, y nadie se traga el cuento de cuarenta Alí Babás, con Mesa Redonda,
juntos, y al decir «Sésamo ya, ábrete para que caigan en sus mentiras sin par, que se derrumben sus mitos y sus máscaras, ni hablar, que nunca hubo más reyes, ni los diez millones van, porque ahora sí, lo aseguro, los Castro no durarán y de que se van, se van: no lo dude Usted jamás, se lo puedo asegurar, como que yo soy Josán, y este Blog es ideal para que el día primero de junio, como el que más anime Usted a sus amigos, y nos venga a respaldar.
Un abrazo, y como siempre, la musa me brota en el blog de cualquier amigo o conocido por acá. Hoy le tocó a Blogsconbandera, al primer sitio al que entré hace una semana, y ayer de nuevo me volví a reencontrar con esa inquieta y escurridiza musa entre unos cuantos comentarios que leí. Les dejo mi constancia de ese encuentro, furtivo, misterioso y apenas expresivo. No fue nada, fue un rasguño poético y moral. Muchas gracias, saludos.

(Esta prosa poética ha tenido lugar y existe, gracias a la contaminación sana de los Blogs, con este ir y venir de uno a otro, con las numerosas entradas y viajes sin boleto a las breves Islas de nuestros sitios webs. Por eso les estoy tan agradecido, porque la poesía me brota a borbotones y no puedo ni quiero parar. El post de hoy nació así, de repente, como el de ayer, de un intercambio de impresiones con un lector que dejó un comentario en www.blogsconbandera.blogspot.com. Bienvenida la enorme travesía de los Blogs, porque cada uno bebe de los otros, y de ahí nace la buena y eterna poesía. Las ilustraciones son parte de esa Marga Maga que viaja entre nosotros, como una diosa yoruba nacional, que la hemos ido importando poco a poco, porque nos importa tanto, que de seguro se ha de venir muy pronto a vivir con y por cada uno de nosotros. No le he pedido aún permiso para usar sus imágenes entrañables y recónditas, pero como ella ha llegado a mi vida sin ser llamada, como yo llegué a la suya, pues me tomo el atrevimiento de apropiarme de sus versos en imágenes, para echarlos a volar como un papalote en mis remansos poéticos, o acaso como una mujer ave maría en el infinito espacio donde sólo yo quiero que vuele a ras de luz y sueño, con toda la libertad que se merece, porque la sabe conquistar de un plumazo de amor y de confianza.Yo lo apruebo y apoyo. Yo la apruebo y la apoyo, para que venga a quedarse entre nosotros. Qué me dicen ustedes, le hacemos un lugarzote en nuestras vidas diarias, ya que se ha adueñado de nuestros corazones, sin apenas darnos cuenta?)

JOSÁN CABALLERO.

Coral Gables, 28 de mayo del 2009.


Las Banderas han sido el mejor emblema particular y universal que nos caracteriza, para expresarnos y protestar efectivamente ante el mundo y frente a nosotros mismos. Tú, Armando Añel, de Cubainglesa, desplegado como un verdadero interlocutor especial y espacial, en nuestro grande y amoroso universo virtual, nos has dicho y, ahora yo lo suscribo: «Que nadie quede afuera, si quiere estar adentro». Es una frase memorable, digna de integrar lo mejor del Blog Frases Cubanas. Es también hasta morbosamente traslaticia e ideal. Estamos ya entrando en un estadio espectacular, ya que si alguien nos hubiera dicho, en el mes anterior, sobre todo a la iluminista Margarita García Alonso, que estaríamos enfrascados en este realismo tan mágico, patriótico y medular, de sana protesta universal, nadie le daría el crédito necesario y natural. Ahora ya ven, aquí estamos, exhibiendo sin par cien banderas magníficas e irreverentes, vehementes y airosamente expuestas a la verdad de una Isla que ya no aguanta más…Sigamos hacia el próximo paso, al escalón inmediatamente más alto y colosal, que ya está cerca, el 1 de junio, en que todos una vez más nos demostraremos de lo que somos capaces y adónde iremos a parar, aunque tampoco pararemos, y siempre habrá un sueño infinito e inextinguible para dar, con respecto a Cuba y alrededor de nuestra Humanidad. Arriba, hermanos blogueros, que Yoani Sánchez encendió la llama por allá,
mientras Margarita García Alonso la visualizó y multiplicó literalmente acá, para luego entregárnosla como una bandera del patriotismo sin fronteras, la iconoclastia y la intertextualidad. Mujeres han sido las paladines de esta nueva sociedad bloguerista internacional. Mujeres tenían que ser, como la que fue expulsada del paraíso por no quererse frenar, así como otras tantas, por no quererse integrar. Cien Banderas infinitas por igual. Cien Banderas que vendrán a sumar, otro sin número de estrellas y manos alzadas, que igualmente las vamos a llevar y colocar. El Malecón habanero será una gran Bandera celestial, un universo pleno de símbolos y enseñas por la solidaridad y la intransigencia mundial, que todos los cubanos entonados, junto a otras naciones, han de izar. Cien Banderas como soles estrellados, o viceversa: Cien Banderas como estrellas soleadas, que vienen y van, que serán plantadas en ese inmenso y trascendente mar, que es tuyo, es nuestro, es de ellos y de todos aquellos que vendrán. Cien Banderas que ya flotan, que muy pronto se irán y volverán…
Cien Banderas que se multiplicarán. Cien enormes historias que hoy se extenderán, para reinventar otras cien, y hasta miles, para que no se diga más. Gracias, amigos, esto lo estoy colocando en mi Blog ahora mismo, porque surgió inspirado y disparado, inmerso en el caldo de cultivo singular de este Blog, que de «inglesa» tiene mucho, pero de «Cuba» muchísimo más. Se hace muy importante ahora lo que al parecer nos sugiere Margarita desde su mural: CEDA EL PASO A LA BANDERA, que queremos protestar, les digo yo, mientras miro sus diseños publicitarios y collages, que son de maravilla, pero a la vez de una manera natural. Se lo estamos diciendo directamente a los Castro y al mundo, no faltaba más. José Antonio Gutiérrez Caballero, el niño grande, que siente y que padece, como un cubano más de la Isla. El fabulista de las mil historias intranquilas, el poeta de la sabiduría popular. 




en este momento decisivo, de comprender cuál es la labor a realizar. Todo depende de nosotros, de nuestra lucidez, de nuestra capacidad para ponernos en movimiento y actuar con determinación. Podemos seguir envejeciendo, esperando, o hacer uso de todas las posibilidades. Podemos trazar las pautas de una nueva creatividad, luchar en todos los frentes o continuar con las mismas charlas confusas, inútiles, vacías. Necesitamos una rebelión contra el régimen castrista, pero también necesitamos rebelarnos contra nuestra pereza, nuestra inercia, nuestra flojera para afirmar los reclamos legítimos de un pueblo. Vamos a poner en movimiento, todos unidos y con determinación, el mensaje de un pueblo ansioso de libertad. Reclamaremos en toda la Web, al régimen cubano, los derechos de los cubanos y la libertad de los presos políticos. Será el día de Cuba. Que nadie se sustraiga a esta responsabilidad. Contamos con el apoyo, con las ideas y la creatividad de todos, para todos hacer de esta movilización un éxito.
Se necesita que cada uno de nosotros participe con sus ideas, con su creatividad para que este proyecto común sea un éxito. Para que ese día el mayor número de personas participe y se oigan las reivindicaciones de todos los cubanos. Vamos al grano y dejemos a los saboteadores y agentes perder el tiempo. Vamos a hacer de esta movilización una prueba de nuestra energía, creatividad y espíritu de determinación. Cada uno de nosotros que se ponga a participar, dando a conocer este proyecto de libertad en todos los lugares posibles.




Hacía un mes apenas que me encontraba en Miami, y no sé cómo explicarlo, porque fue verdaderamente mágico, pero estaba casi predestinado que llegara a esa Galería, en un día especial, como dos semanas antes de que se inaugurara la Exposición ISLA SOLA, del pintor cubano Ignacio Pérez Vázquez, que de no habernos conocido por entonces, habría tenido, de seguro, la misma connotación y alcance cultural, pero me parece, sin temor a equivocarme, que la repercusión y multiplicidad del hecho artístico adquirió mayor envergadura y proyección con la inclusión de las esculturas en bronce de Noelio González, y el performance poético que comencé a diseñar, con miras de crear un coherente espacio visual y dramático que inmiscuyera igualmente a mis iracundos poemas de corte social, bajo el título central de ISLA DE ÁNGELES, que enseguida tomó el carácter y la formalidad inusual de un verdadero libro incunable de versos libres, ya que todo el que llegaba, miraba y leía. Apreciaban los cuadros, salían, regresaban y leían; volvían a mirar y preguntaban, pero siempre leían y leían, se esmeraban en saber del pintor, del poeta, el escultor… Seguían leyendo y preguntando de las peripecias de la muestra y de sus protagonistas. Volvían preguntándose cómo adquirir las pinturas y esculturas, pero igualmente la manera de tomar los versos, llevárselos para sus estudios o para su casa, aunque fuera en los papeles que permanecían en la galería, expectantes e insólitos, junto a los cuadros, sabiamente curados y muy bien compuestos o dispuestos. Ya una de las dealers de arte nos había manifestado a Ignacio y a mí, un día antes de que se inaugurara la muestra, o sea, el jueves 25 por la tarde, que ella quería (y necesitaba) un ejemplar de ISLA DE ÁNGELES, aunque fuera de modo artesanal, y por computadora, pues aunque la muestra completa estaba casi totalmente vendida con mucha anterioridad a la fecha en que el público disfrutaría de las obras, ya había personas que deseaban y veían como algo espectacular esta fusión (o hermanación y emanación) de mis poemas con aquellas magníficas pinturas y esculturas cubanas.
Entonces nació el primer incunable ese mismo día, que lo hice para la inquieta comerciante, que no se iría de allí sin llevarse el único ejemplar que teníamos para mostrar y luego vender, cual pan caliente, salido del horno milagroso (cibernético e infinitamente improvisado, en una de las computadoras de la Galería), donde se encontraban las imágenes de ambos creadores, y mis poemas ordenados por secuencias de seis textos con fotos, cuyos logros apreciables eran sostenidos y requeridos por tres virtudes artísticas fundamentales que, por supuesto, la astuta y profesional vendedora ya había reparado en ello: Era un libro de versos libres original, realizado por el propio poeta, que explicaba de forma lírica el tránsito por las diversas instancias y estancias de la ISLA (DE ÁNGELES) SOLA, o viceversa, con imágenes de la muestra, firmadas por el pintor o el escultor, y con el ingrediente de encontrarse armado o amarrado, artesanal e ingeniosamente, con fibras naturales, terminadas en un palito de canela, por demás oloroso, incitante y excitante, que fungía acaso como un inusual marcador de libros adjunto al folleto, y que daban al conjunto un profundo sentido de acabado y perfección que nunca fue calculada. Digo esto con toda la sinceridad del mundo y con la ingenuidad de alguien que aún hoy no sabe ni conoce quiénes fueron los compradores y portadores de la economía para continuar haciendo ejemplares únicos (o falsos y verdaderos incunables a la vez) de aquella fantástica ISLA DE ÁNGELES, al igual que de los otros dos folletos, concebidos y construídos por el estilo: LA SOLA-EDAD INTERIOR y EL ÁNGEL DESERTOR. De ese modo, antes de llegar a la inauguración, ya se habían «colocado», sin comerla ni beberla, unos seis ejemplares del primer título, dos del segundo y tres del tercero, hasta sumar 11 libros, por la módica suma de 50 dólares cada uno. Se darán cuenta de que si eso seguía así no teníamos que esperar resultados de muestra alguna, ya que muchos daban por hecho sus valoraciones a través de la armonía y conjunción de elementos, reunidos para sus criterios, felizmente, en los folletos poéticos, que eran muy apreciados y se vendían ya, sin haber comenzado la puesta en escena de la Expo de Poesía Mural ISLA SOLA, de la Galería de Arte Infinity.
Luego me hablaron de que la hija de Tres Patines quería también uno, y ni corto ni perezoso, se lo hice. Mandó el dinero y le entregamos su ejemplar. Prueba de que la improvisada imprenta computarizada estaba rindiendo sus frutos, aunque yo nunca cobré ni la mitad que me correspondía, según lo acordado previamente, ni un céntimo partido por la mitad, de aquellos incunables que ahora quisiera poseer al menos un solo ejemplar, pese a que aún conservo el embrión de mis hijos en la computadora, sin un nacimiento real o aparente en el entreverado panorama editorial de Miami, pero sé también que unos cuantos de ellos permanecen a la custodia de quienes lo adquirieron, no sé si por sabiduría, innovación, cultura, hobbie o snobismo (quizá todas estas cosas a la vez, quién sabe). Sólo sé que uno en especial fue sustraído pertinaz y por alguno de los asistentes a la inauguración, esa noche del 26 de mayo del 2006, y aunque sospechamos quién había sido, nunca lo pudimos demostrar, pero él sabe perfectamente que lo tiene, y creo que yo también. Aunque ello generó un conflicto entre los que organizábamos la exposición, pues ya estaba vendido el ejemplar, simplemente tuve yo que hacer con mayor premura y rapidez otro nunca igual, pues cada uno era en sí mismo diferente (he ahí donde radicaba el cierto interés de los libritos, en el sortilegio y la magia de que eran ejemplares únicos, incunables para sí propios desconocidos, sin prueba fehaciente de que ellos se creyeran o fueran eso mismo). Por cierto, que hace poco estuve en una fiesta de amigos y me parece haberme topado con el mismo personaje, pero no lo puedo asegurar tácitamente. Es algo que ya queda al arbitrio de dios y que no sé si nunca podré o podremos saberlo a ciencia cierta. Por lo pronto, permanecerá como uno de los hechos más curiosos ocurridos en mi vida de poeta itinerante e improvisado duendestrella de las letras cubanas.
Hasta aquí la historia milagrosa de mi ISLA DE ÁNGELES, que aunque no han visto jamás la luz como verdaderos poemas, dentro de un auténtico y especial libro de versos, guardan, por lo que les conté, un entrañable lugar en mi corazón, porque ellos supieron ganarse una luz propia, en muy poco tiempo, junto al respeto de quienes los leyeron y los sintieron y percibieron como salidos de un entorno mágico y eterno, en donde la duración de sus entidades, instancias y distancias fue extrañamente registrada en esa única y acogedora CASA DE ÁNGELES DISPERSOS Y DESERTORES, que fue, sin lugar a dudas, la maravillosa Galería de Arte Infinity, de la calle 8, en La Pequeña Habana, de Miami. Agradezco a la vida ese intercambio de señales y estoy abierto a encontrarme con mis escasos, únicos y adorables hijos alguna vez, para enmendar al menos mi rebeldía e intransigencia con ellos, mas no mi espiritualidad desmedida, insurrecta, juvenil y eterna, más allá de todos mis ángeles del demonio.


























Suscribo totalmente los mensajes que abajo se relacionan y firmo donde sea, pues apoyo esta magnífica iniciativa de BLOGS CON BANDERA, y lo quiero explicar de la mejor manera que me sale, que es la poética, por eso, les regalo a mi BUHANDERA CUBANA ENTRE DOS PALMAS SOLAS (Un dolido juego literario en décimas y duodécimas, fórmula estrófica reinventada por mí, que se aviene perfectamente a esta nueva fábula de nuestras vidas, con la única moraleja del escarmiento y el escarnio que hemos sufrido todos en carne propia). Mi propuesta sobre la bandera de mis blogs y sitios webs comienza desde el mismo 15 de mayo, cuando arribé por casualidad (ahora creo que «por causalidad») al sugerente espacio que captó mi atención. Lo que nos proponía Blogsconbanderas.com me pareció una idea fantástica, por lo que lo apoyé de una vez, sin pensarlo dos veces, y enseguida se me ocurrió que mis banderas debían ser una «Buhandera cubalada» y/o una «Cubatija enamorada», por mi cercanía entrañable con esos dos personajes de nuestro mundo animal. Al otro día se lo comuniqué a mi amigo ilustrador y músico Piero Gemelli, que ya ustedes conocen por la página que le dediqué en mi Blog, pues aún no me animaba a realizarlas yo totalmente. Le entregué los bocetos de mis mascotillas susceptibles de ser banderas, y él, sin comerla ni beberla, se involucró en mi proyecto. Muy diligente, como siempre, Piero partió con el boceto de la «Buhandera» que más abajo les presento, junto al de una «Cubatija enamorada», con su pañuelito en el cuello, que según mi parecer, era donde debía estar la bandera cubana completa.
El grupo lo complementaba una lagartija-caimán (o Caimatija), que era como la Isla de Cuba, con su pañuelito afuera, en la parte del cuello y la cabeza, que para mi dibujo se encontraba en el extremo oriental; y encima estaban unos cubanitos, sentados a la manera de jinetes, y remando, como llevándose a Cuba, con palmas y todo, para otro lado. Ilusa idea la mía con semejante pretensión, porque, con un día más de diferencia, se aparece otra vez mi amigo Piero, trayéndome consigo una «Lagartija-Bandera», que inmediatamente acepté sin poner mucho reparo, bautizándola igual que en mi boceto, «Cubatija».
Luego me muestra además un nuevo diseño, que se le ocurrió todito a él, y me pareció muy lindo y apropiado, por lo que también lo acaparé instantáneamente: La Paloma de la Libre Comunicación, a quien yo le puse el nombre de «Cuban-dera Libre»: La Paloma Mensajera de la Libertad de Expresión y la Libre Comunicación entre Cubanos, sin distinción de ideologías, de cualquier lado o bando, porque no tenemos culpa y estamos en «la mitad del mal», sin saber cómo ni hasta cuándo. Para el final, Piero dejó los dos diseños que yo más esperaba, que eran los relacionados con mi ansiada «Buhandera», sin embargo, a pesar del boceto que le había entregado, Piero pensó en regalarme algo parecido: una «Lechuza con alas» y otra sin ellas. Nada que ver totalmente con mi propuesta inicial, por lo que me puse a replicarle ahí la razón de mi contrariedad, y como traía otras ilustraciones para compartir conmigo, y un blog de dibujos con hojas en blanco, pues comencé a bocetear la idea que quería, entre mágica y realista, mientras él me dejaba hacer, para que fuera perdiendo el miedo y tomara confianza, en lo que proponía y deseaba al mismo tiempo. Así nació esta «Buhandera Cubana», que es fruto del esfuerzo, el ingenio y la cordialidad de ambos, tanto que, más tarde, el amable Piero, me trajo sus colores mágicos y hasta terminé pintándola yo mismo. En sus respectivos Blogs, cada mascota-bandera tendrá dedicada su parábola. Por eso, específicamente ahora, entre la «Buhandera» y las palmas contarán su historia, en un poema que también se planta dentro de este Blog, como una simpática Buhandera Tricolor. Ustedes dirán, con sus mensajes, la penúltima palabra:






























































respectivos (1, 18, 33, y así sucesivamente, hasta el infinito, pues se perdían ellos mismos la esencia de sus perso-numerales, mientras se fueron denominando de ese modo a falta de nombres propios como los que actualmente conocemos; tanto que, de quien les hablo era el mago número 55), y tampoco él podía decir los alias de ninguno, pues sus padres perdieron igualmente este don en una tormenta de incomunicación, al estilo Babel, que les nubló el corazón a todos y les hizo olvidar el mito de cómo debían llamarse de generación en generación, por lo tanto, cada año el mago duen-de regresaba para ver si se revertía el milagro, de ahí que él los fuera reconociendo con una simple mirada de soslayo, tratando de ver si uno de ellos había nacido con la marca del cambio o con otro sortilegio, de tal modo que pudieran compartir entre todos la maravilla de ser feliz nuevamente sonriendo y regalando dulzura a aquellos que la necesitaban, para crecer y hacerse grandes de tan sólo almacenarla en sus corazones. Como no conseguían nada de esto, los otros perso-números, enseguida se descubrían entre sí sus mayores dolores o secretos, cuando, en realidad, lo que ellos solitos ansiaban era irse juntos a la rueda de los sueños, para calmarse retozando o contándose cuántas veces el planeta Soluna visitaban.
También si la virtud volaba lejos y no regresaba por un buen tiempo, pues entonces el duen-de se ponía a reir y los miraba otra vez fijamente, dentro de sí mismos, para ver si recordaban, y hacer que la tristeza se perdiera de memoria entre ellos y pudieran vivirse de alegría sucesivamente, luego de conectarse con sus ojos infinitos, a través de los cuales todos se veían transparentes y llegaban a percibir una sonrisa dulce y pequeñita, que les brotaba por los poros e iba alcanzando el cuerpo de cada duen-de, como si les nacieran cascabeles por todos lados, que en un instante convertíanse en un manantial de estrellas que corrían a borbotones por las calles y ciudades de ese mundo particular, que no tenía nombre, porque ya saben que en sus inicios nadie se acordaba de reir, mucho menos de sus motetes y onomásticos, mientras que el duen-de simplemente les iba repartiendo su sinceridad, para que ellos mismos la usaran como quisieran, y pudieran, a su vez, transmutarla en miles de cosas buenas, sobre todo en lograr que la esperanza llegara de vuelta con el significado de las palabras y los nombres, que eran sembrados una y otra vez, pero no florecían, por no se sabe qué misterio o conjuro ancestral. Tendrían que darse a la tarea entonces de cultivarlos sin miedo al fracaso, para que pudieran ver sus frutos y comenzaran a poblar el cielo, el agua, el aire, la tierra, el fuego, la sangre, las casas y, en fin, todo lo demás viviente y sapiente, de los vocablos necesarios para ponerles nombres a las cosas y a los seres, desde ese mismo momento hasta la eternidad. Y saben ustedes por qué pudo hacerse esto? Exactamente porque este ángel duen-de, con su propio número milenario, el mágico 55 (gemelo, jimagua o morocho, quién lo sabe) les dió la llave y el secreto de las nuevas fundaciones.
Como buen mago que era, uno de esos días complicados en que nada nos sale bien, y todo el mundo dice que salimos a la calle, o a la vida, con el pie izquierdo…, pues ese mismo día de los tiempos, el duen-de les reveló el secreto de su numerado nombre, y en un dos por tres, los números empezaron a salir de sus escondites y a volar dentro de un profundo y enorme torbellino sideral. El mago se los dijo pausado y sabiamente, para que todos pudieran aprenderlo de memoria, como salido de una cadeneta de palabras o acaso enredado en un inmenso cordel, de ésos de los que se cuelga el mejor papalote de nuestros sueños, para poder volar como la misma esperanza, que todos pensaban debía estar en camino de volver, pues era la única manera de acabar con la tristeza de no ser y el enigma de quién ser. Por eso, el duen-de 55, sintió la marca aquel día en su piel, como no la sintió nunca ningún otro ser. Quién lo iba a decir, y quién lo podía saber. Él era el elegido, y no debía temer.
Ahora se atrevía a decirles, por todos, de una vez: «Mi nombre es Jorge, saben? Así lo dice aquel que trabaja la tierra, y la siembra también. Soy el agricultor, porque hoy es el día de San Isidro Labrador». Y claro que así era, pues él, aunque no se dieran cuenta, cada vez que se reunían, les llenaba sus corazones de alegría, y muchos reían y soñaban a través de él. Cuando el duen-de terminó de decir esto, el universo se abrió en dos, y como por arte de magia, empezó de nuevo, sin saber por qué o de dónde provenían, el juego de los onomásticos y los alias por doquier, que como un castillo de naipes, a punto de caer, pero al revés, comenzaron a escucharse y a cantarse, como una cantaleta, una y otra vez:
Había comenzado el eterno zigzagueo de voces y de nombres, que atravesaba al mundo por doquier. El milagro estaba en pie y se estaban conociendo alegremente, impulsados por la fe. Todo esto era gracias al duende 55, que era un mago sin saber. Un gnomo cuyo nombre sería acaso Jorge, pero también podría ser Jesús, María o José. Era amigo de todos y, por supuesto, de él, porque no escatimaba en darse a conocer, y en ayudar a todos, como era su deber. No era un duen-de encantado, ni algún número diez, era el don de uno mismo, que tememos saber, porque a menudo el miedo nos impide valer, y hasta reconocer nuestra historia al revés. Seguro lo leíste hace un tiempo tal vez: Era un duen-de veras. Un simple niño grande de la cabeza a los pies, que armó los cumpleaños, para que cada ser pudiera festejarlo como un niño también, que aunque crezcan y crezcan, los adultos con él, el mago marca el límite entre el ser y el no ser, incitando a los otros a jugar su papel como protagonistas de su vida, a saber, por los duen-des que han hecho sus historias también. No olvides, cada vez, que armas un festejo en tu casa o cualquier vecindad, hoy o ayer, se aparece este duen-de, haciéndonos saber que la alegría es clave para poder volver a ser un niño grande, de la sonrisa a los pies.





confundidos, fusionados o rebeldes, sin dejar de ser isla, sin dejar de ser verso, sin dejar de ser trova y buen humor, sin dejar de ser arte y universo.








en su lejanía el título de Licenciado en Filología de la Facultad de Artes y Letras, de la Universidad de La Habana (1985-1986), no puede dejar de reconocer sus balbuceos, cuando comienza a improvisar, y luego declamar, sus poemas a los seis años de edad, “metiendo las narices donde nadie lo llama”, como de costumbre. Textos infantiles que escribe en “guaguas” y parques públicos, hasta que unos amigos lo convencen y logra ordenarlos, bajo el nombre “sorteado” de POR ENTRE LOS SUEÑOS: CANTOS, para enviarlos al Concurso 13 de marzo 1978, convocado por el Departamento de Actividades Culturales de la Universidad de La Habana, razón por la que apenas, con dieciocho años, obtiene el Premio en Literatura para niños y jóvenes del certamen; y el Segundo Premio de Poesía 1978, del MIR de Resistencia Chilena, gracias al poemario LA LLAMA DE LOS ANDES.
Otros textos más adultos, de intenso lirismo, son creados en su adolescencia por Josan Caballero, seudónimo literario con el que se da también a conocer este poeta, que se decide “armarlos” cual piezas infernales, listas para integrar su original ROMPECABEZAS (1973-1993): una apologética antología familiar, con la que encara después su MANÍA DE ÁNGEL (1986), en su particular manera de ver este CIRCO DE ÁNGELES (1980-1989), como una CASA DE PANDORA (1991), convertida posteriormente en un verdadero MANICOMIO PARA TURISTAS (1995). Tomando como punto de partida el panorama socio-político de Cuba, vemos cómo el discurso literario del poeta se va desdoblando y cambiando de perspectiva, a manera de un diálogo agonal consigo mismo y sus coterráneos, por lo que su cuaderno CIRCO DE ÁNGELES (1989), se transforma en la parábola dramático-musical de humor rojo, llamada LA CASA DE PANDORA, que se estrena el 26 de julio de 1991, con música de Oscar Huerta, en el Café Teatro Bertold Brecht, donde José Antonio Gutiérrez escoge como marco los populares y juveniles ENCUENTROS CON TEATROVA, un verdadero suceso en el repertorio teatral habanero, con vestuarios al estilo griego, pero con tejidos de ”Telarte”, producidos por los propios pintores y artesanos del Fondo de Bienes Culturales, que apuntan a la razón hipercrítica del tema abordado, sobre el mito de Pandora y sus consecuencias. José Antonio Gutiérrez ha obtenido
numerosos premios nacionales en los Concursos 13 de Marzo (Universidad de La Habana), UNEAC, LA EDAD DE ORO (Ministerio de Cultura y Gente Nueva), PREMIO RAZÓN DE SER (Beca económica Centro Alejo Carpentier), LA ROSA BLANCA (UNEAC y la IBBY), amén de algunas distinciones internacionales, como la Primera Mención del Primer Premio de Poesía “Juan Ramón Jiménez” 1981, convocado por la Diputación de Huelva, España, con el libro POR LOS CAMINOS DE PLATERO: UNA ISLA FLOTABA ENTRE LOS DOS (1982); o la Primera Mención Ensayo 1984, de la Revista Plural, en México, con la monografía José Martí un renovador de la literatura infantil en el continente (1984/1986). Tiene alrededor de veinticinco libros publicados en diversos géneros, entre los que se encuentran POR ENTRE LOS SUEÑOS: CANTOS (1978), ACUARELA (1980/ 1985), MANIA DE ANGEL (1987), CON UN GARABATO (1989/ 1993/ 1995), ROMPECABEZAS (1993), EL PESCADOR DE LA LUNA (1997), ESE NIÑO DE LA EDAD DE ORO (1998), y EL TESORO ENCONTRADO, O LA SERIE LITERARIA INFANTIL DE CUBA A HISPANOAMÉRICA. Libro Primero (1783-1857), actualmente en proceso editorial. En abril del 2006, llega a los Estados Unidos, y se residencia en la ciudad de Miami, en donde su obra cobra mayor significación y alcance, sobre todo, al diseñar verdaderos
performances con sus creaciones en la Galería de Arte Infinity, de la Calle 8, sita en la popular Pequeña Habana, dentro del marco de la Exposición de Poesía Mural ISLA SOLA, organizada junto al pintor Ignacio Pérez Vázquez, con quien también prepara poemarios “incunables”, que se venden “como pan caliente” en esa conocida institución cultural, bajo el título de ISLA DE ÁNGELES (2006) y EL ÁNGEL DESERTOR (2006/2007), este último con imágenes escultóricas del artista cubano Noelio González. Por otro lado, partiendo de su proyecto creativo de 1997, al organizar la FUNDACION PROMOTORA EDITORIAL ABRACALIBRO, en la actualidad, José Antonio Gutiérrez ha generado una nueva energía artística y publicitaria, en torno a la corporación ABRACALIBRO International Publishers, para desarrollar proyectos comunales de creación, apreciación, impresión y comercialización de las obras infantiles de autores nacionales y universales dentro de las Bibliotecas Familiar o Escolar de LA LIBRERÍA DE LOS NIÑOS HISPANOS. Ahora se encuentra próximo a realizar la primera tirada de su Revista Brujular de Miami, Edición Especial, para fines de mayo del 2009, que se dedica a un sin número de temas, pero sobre todo a los Padres fundadores.
Poemas y escritos reunidos nuevamente en Coral Gables, el 13 de mayo, en la semana de Homenaje a CUBANOSTALGIA 2009. 

Enseguida obtiene el tercer lugar de pintura durante 1976, en el Festival de Arte de Jagüey Grande. Entra 1978 e ingresa a la Academia de San Alejandro, en Ciudad de La Habana, y ese mismo año es expulsado por su abierta oposición al régimen castrista, hechos que lo llevan a la cárcel, bajo el criterio oficialista de ser “difusor de propaganda enemiga”, sin embargo dichos calificativos no le impidieron ser utilizado por los mismos que lo encarcelaron, para emprender proyectos contingentes como talleres de cerámica, casas de cultura y muestras pictóricas colectivas, en donde más de uno resulta ascendido, gracias al laboreo y el ingenio de Ignacio. Estas muestras de “colaboración” permitieron más de un desliz del artista matancero, quien no cejó nunca en su intento de dar a conocer su punto de vista sobre la realidad, en sendas exposiciones personales: “Coño, el SIDA sí tiene rostro”, realizada en la Casa de Cultura de Limonar, y “Apocalipsis”, con los auspicios de la Galería de Sabanilla,
en Matanzas, respectivamente, al igual que las dos colectivas efectuadas para 1994, en la Base Naval de Guantánamo, donde da a conocer “Cundo Bermúdez I y II”, hasta llegar a los Estados Unidos, el 5 de abril de 1995, con “Art From Guantánamo Bay”, en el Miami Herald. Durante 1998 funda, junto a otros artistas, el Grupo Alas de La Pequeña Habana, además de co-crear los “Viernes Culturales de la Calle 8”. Luego conforma la GALERÍA ALAS, MI CASA ESTUDIO y, finalmente, a partir del 2006, ARTE INFINITY, donde trabaja como profesor de arte y curador de exposiciones.









Por eso, desde pequeño, Piero desenvuelve su creatividad a través de dos vertientes artísticas bien definidas, la música y la pintura, respectivamente. Esta segunda de una manera mucho más autodidacta, pero sin dejar de mostrar su fuerza y sello particulares, inmerso dentro de una estética naif, que no descarta su intimidad ingenua y una especial cosmovisión ético-filosófica, que lo acercan, aún sin proponérselo, a lo mejor de la tradición pictórica y literaria, que gira en torno a los espacios altamente semantizados por autores como Charles Perrault (Caperucita), Jonathan Swift (Gulliver y su saga de aventuras), Hans Christian Andersen (La Sirenita y su pléyade de personajes infantiles), Lewis Carroll (Alicia en el país de las maravillas), Carlo Collodi (Pinocho), Hermann Melville (Moby Dick), Antoine de Saint-Exúpery (El Principito), Tove Jackson (La Familia Mumín), Michael Ende (Momo y La Historia Interminable), J.R. Tolkien (El señor de los Anillos), C.S. Lewis (Las crónicas de Narnia), o más recientemente, J.K.Rowling (Harry Potter y sus simpáticos amigos magos), entre otros.
que si bien no han visto aún la luz editorial, muy pronto han de formar parte de nuestro proyecto promocional en torno a LA LIBRERÍA DE LOS NIÑOS HISPANOS, como parte de las propuestas de mi corporación ABRACALIBRO International Publishers, creada precisamente para dar respuesta editorial a creaciones suyas y nuestras, tales como El Libro del Gato Totó (1990), o Los Lunelli (1998), junto a una decena de historias ilustradas por el estilo, mantenidas bajo la custodia de su autor, sin embargo, próximamente merecerán la preferencia de editores y lectores, ya sean grandes o chicos, sin viceversa, reunidos, igualmente, alrededor de un espacio común, que quien escribe estas letras se encuentra perfilando, para el sano esparcimiento y el encauce de la apreciación y vocación infantiles en la ciudad de Miami, que se se ha de convertir en LA PECERA MÁGICA: Primer espacio alternativo, interactivo e inter-espacial de los niños artistas, Trotamares de la imaginación universal.
Paralelamente a su exitosa labor de músico, guitarrista y compositor (acompañando con su talento a figuras claves del mundo artístico italiano, de la talla de una Ornella Vanoni o Patty Bravo, y más recientemente, a un Eros Ramazzotti, en su gira por América) llega escoltado, a perpetuidad cómplice, por su hermano gemelo Giuseppe —Beppe— Cazzago, quienes se hermanan plásticamente, para intervenir todos los espacios (reales y míticos) por donde pasan, y como por arte de magia cobran nueva vida paredes, muebles, techos, jardines. patios (propios y allegados), con personajes salidos de un universo plagado (realmente plenado) de batteri positivi, como una exacta antinomia o analogía por oposición, donde estos organismos microscópicos, que ellos nos regalan, llegan armados por su ficción, de una fuerza positiva arrolladora, capaz de mover y curar al
mundo (inimaginado y por imaginar), a diferencia de lo que provocan verdaderamente estos microbios y alimañas en la realidad. Todo ello nos permite aseverar que los Gemelli son como dos magos italianos que llegaron a Miami desde 1997, para quedarse entre nosotros, pintándonos, re-decorando y embelleciéndonos la vida, con la sola varita mágica de sus limpios corazones y su eterna niñez.













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