Durante cinco décadas el Koubek Center de la Universidad de Miami ha sido un baluarte de la cultura hispanoamericana y, en el caso específico de la comunidad cubana, un símbolo histórico-cultural cuya semilla sembraron los primeros exiliados de la década del 60, para crecer y desarrollarse luego como una institución que ha contribuido sensiblemente a la formación de innumerables generaciones de inmigrantes que han llegado a la Florida en busca de libertad y progreso. Seguir leyendo















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