Estoy muy feliz, pues veo que nuestra cadena de oraciones de esta semana, por las heroicas Damas de Blanco fruteció, además de la mediación del Cardenal con el régimen castrista, y este domingo pudieron desfilar finalmente nuestras Damas del Cambio. No podemos ceder ni un instante, hay que continuar con la movilización de las conciencias y voluntades del pueblo cubano, adentro y fuera de la isla, además de condenar la represión de la dictadura y exigirles la liberación de los presos políticos y un estado de derecho en Cuba. Seguir leyendo














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